Mientras nos permitan engañarnos…

Fama

Es curioso como cambia la percepción de algunas cosas cuando te haces adulto. Cuando de pequeño vi Fama, de Alan Parker (la peli, no la serie) me quedé con los números de baile y el carisma de los Leroy, Coco y compañía. Vista con los ojos de un espectador que hace mucho tiempo que dejó de querer delinear los pasos como Fred Astaire en Sombrero de Copa, Fama cuenta las desventuras de un grupo de desarrapados sociales que ven en el arte la única vía para escapar de su desventura heredada. Un poco como en unas horas: con la lotería de navidad. Y es que el espectáculo -sobre todo ese- es para eso, para mantener viva el autoengaño y la ilusión de que los días venideros abandonaremos la platea por el escenario.

Un pensamiento en “Mientras nos permitan engañarnos…

Los comentarios están cerrados.