Guadarrama y el hormigón.


El nexo de unión de esta Comunidad es la amistad, y uno de los pilares de esta amistad tiene que ver con una localidad madrileña: Guadarrama. Su crecimiento urbanístico no ha sido en los últimos años el más planificado ni racional del mundo y esta situación amenaza con convertirse en terrible a tenor de la última propuesta de plan urbanístico. Este mismo fin de semana estuve allí y me horroriza ver como las inmobiliarias crecen cual champiñones y cada vieja casa en piedra es derribada para levantar bloques de pisos que no guardan esa arquitectura de la piedra típica de la sierra norte de Madrid. En la Plataforma Ciudadana de Guadarrama lo explican muy bien:

Guadarrama es un municipio de 13.700 habitantes, que dispone de unas 9.200 viviendas. Datos recientes demuestran que el 43% de éstas (unas 4000) no están ocupadas habitualmente.

La población crece 1.000 habitantes cada año, ya que las segundas residencias están pasando a ser vivienda habitual.

Grandes zonas de suelo urbanizable (como la zona del mercadillo) aún no han sido construidas por razones especulativas. De hecho, el 30% de la superficie urbanizable del Plan General de Ordenación Urbana aprobado en 1985 aún no ha sido ejecutado. En este espacio es posible construir unas XXX viviendas.

En el año 2001 el anterior Equipo de Gobierno intentó aprobar un Plan Urbanístico con una superficie construida muy inferior a la que se plantea ahora, que se demostró inviable por las limitaciones urbanísticas impuestas por la Comunidad de Madrid (puedes ver el informe de la Consejería de Medio Ambiente, del año 2003, en la sección “documentos”.

Ahora, el nuevo Equipo de Gobierno pretende aprobar un nuevo plan que multiplicará la población entre dos y tres veces, destruirá el comercio tradicional y acabará con zonas de un enorme valor ecológico.

El plan se pretende aprobar en dos fases para que los ciudadanos no puedan conocer su alcance real y las repercusiones que traerá al pueblo

La Fase 1, actualmente en fase de sugerencias, propone la construcción de más de 1.255 viviendas. En la zona de Los Pradillos, una fresneda de enorme valor ecológico, se situarán xxxx viviendas, de las cuales xxxx serán chalets de lujo, y más de 30.000 m2 de zonas comerciales (el equivalente a tres campos de fútbol). A pesar de las limitaciones ambientales que impuso la Comunidad de Madrid en el año 2003, no sólo no se he evitado construir en esta área sino que se ha duplicado la superficie construida. Este hecho es especialmente si consideramos que Los Pradillos linda con el futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

La otra zona afectada por la Fase 1 Es la llamada “Estación de Autobuses”, junto a la urbanización “Los Fresnos”. Las restricciones ambientales que impuso la Comunidad de Madrid en el año 2003 han sido igualmente ignoradas, siruando las casas a tan sólo 30 m. de una dehesa protegida.

De la Fase 2 poco se sabe, excepto que la superficie afectada es aproximadamente 4 veces mayor a la de la Fase 1.

Las cifras son claras: 4000 viviendas vacías + 1250 viviendas de la Fase 1 del nuevo Plan + 600 viviendas del antiguo Plan de 1985 + ¿2.000?¿3000?¿4000? viviendas de la Fase 2 = Más de 7.000 nuevas viviendas. ¡Si ahora Guadarrama sólo tiene ocupadas 5200!. EL PLAN SITUARÁ LA POBLACIÓN DE GUADARRAMA ENTRE 35.000 Y 40.000 HABITANTES EN POCOS AÑOS.

Un pensamiento en “Guadarrama y el hormigón.

  1. Joder, yo alucino, no les basta con inundar Madrid de centros comerciales, de promover la especulación, de alejarse del modelo europeo de ciudad y acercarse al modelo norteamericano.

    Si los pueblos no van a poder ser eso, pueblos, porque a algún iluminado se le ocurre que el progreso es convertirse en Villalba por ejemplo, si es este el rumbo que toman las cosas, que pare el mundo que me bajo.

    Y no, no me he caído de un guindo y se que detrás de esto están esos preciosos trozos de papel de colores a los que llamamos dinero.

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