Cuando el hielo traspasa la rutina

Desde hace ya unos cuantos años mi pléyade de rutinas mañaneras incluía la visita a la página de Javier Ortiz. Aunque él llevaba la tira de años ejerciendo de escribidor en distintos medios yo le descubrí tarde, ya en la red, cuando fue un “resentido social”, antes de esculpirme cada día al menos un “apunte del natural” y de ya al final meterme para mi solaz “el dedo en la llaga”. Con él me tomé una par de copas e intercambié algún mail nada más, pero a su al rededor he hecho buenos amigos y con todos ellos he crecido un poco más como persona, desde la red, la voz y el espíritu crítico.

No querría hacer uno de esos obiutiarios lloreones y autorreferentes de los que tanto se rió en vida el bueno de JOR. Por eso ha dejado su propia despedida.

3 pensamientos en “Cuando el hielo traspasa la rutina

  1. Yo hace tiempo que no lo leía, pero sí lo leí durante mucho tiempo y es una de esas noticias que lees y te borran la sonrisa y te la sacan de la cara para esconderla nadie sabe dónde y dejarte serio-sombrío).

  2. Pingback: El día 365 después de - Recuerdos

Los comentarios están cerrados.